Aunque estés más acostumbrada a verlo en canchas de fútbol, el césped sintético se utiliza cada vez más en residencias, por lo que bien podrías tenerlo en tu jardín.

Fue diseñado para imitar la apariencia y sensación de la hierba natural y consiste en fibras sintéticas de polipropileno o polietileno. Se compone de varias capas que incluyen soporte, amortiguación y dos o tres de drenaje y relleno, a menudo hecho de caucho o corcho.

 

Ventajas del césped artificial

  • Puedes elegir entre varios colores, estilos y alturas para poder combinar según el entorno y tus preferencias.
  • No necesita ser regado. ¡Qué bueno! Te libras para siempre de la tarea de regar el césped y además ahorras agua y tiempo.
  • No requiere el uso de fertilizantes, lo cual quiere decir que ningún producto químico se hará presente en tu jardín.
  • No hay que cortarlo. El gran problema del césped natural es que cada tanto debes cortarlo, de lo contrario tu patio trasero se convierte en una jungla desprolija.